- Masmaworkpoint
- Noticias Ropa Laboral
- 0 me gusta
- 69 visualizaciones
- 0 comentarios

La ropa de trabajo de WorkTeam está pensada para resistir el uso diario en sectores exigentes como la construcción, la industria, la sanidad o la hostelería. Sin embargo, un mantenimiento adecuado puede marcar la diferencia entre una prenda que dura unos meses y otra que se conserva en perfecto estado durante años.
Separa por colores y tipos de tejido
Antes de introducir la ropa en la lavadora, dedica unos minutos a clasificarla correctamente. Este paso, aunque sencillo, puede marcar una gran diferencia en la conservación de las prendas.
En primer lugar, separa las prendas por colores:
- Ropa clara (blanco, beige, celeste): tiende a absorber colores fuertes si se mezclan durante el lavado.
- Ropa oscura (negro, azul marino, gris antracita): puede desteñir, sobre todo en los primeros lavados.
- Ropa de color vivo (rojo, naranja, verde): se recomienda lavarla por separado o con prendas similares, ya que suelen perder algo de tinte.
En segundo lugar, clasifica según el tipo de tejido:
- Tejidos básicos como el algodón o el poliéster (habituales en camisetas, pantalones o sudaderas) pueden lavarse juntos si son del mismo color.
- Tejidos técnicos o especiales, como los impermeables, ignífugos, antiestáticos o de alta visibilidad, deben lavarse aparte. Estos materiales están tratados con tecnologías específicas que podrían dañarse si se lavan junto a otros tejidos que generen fricción o suelten pelusas.
Además, considera lo siguiente:
- Evita mezclar ropa de trabajo muy sucia con prendas menos usadas (por ejemplo, un pantalón con restos de grasa o cemento con una camiseta apenas sudada).
- Si hay prendas con bandas reflectantes, lávalas del revés para protegerlas y sepáralas de cremalleras u otros elementos metálicos que puedan desgastarlas.
Sécala al aire libre si es posible
Aunque muchas prendas WorkTeam están diseñadas para resistir el uso intensivo y pueden secarse en secadora, el secado al aire libre sigue siendo la opción más segura y recomendable para preservar sus cualidades técnicas y estéticas durante más tiempo.
Ventajas del secado natural:
- Evita la exposición a altas temperaturas que pueden deformar tejidos, reducir elasticidad o deteriorar acabados especiales como los impermeables o ignífugos.
- Conserva mejor los colores, especialmente en prendas oscuras o con colores vivos, que tienden a desgastarse más con el calor intenso de las secadoras.
- Reduce el desgaste mecánico: la fricción dentro de la secadora puede dañar fibras delicadas o elementos como bandas reflectantes, cremalleras, velcros o logotipos estampados.
- Ahorra energía, lo que se traduce en menor impacto medioambiental y menor gasto eléctrico.
Recomendaciones prácticas:
- Elige un lugar ventilado y sombreado, como una terraza cubierta, un tendedero interior cerca de una ventana o una galería. Evita la exposición directa al sol, ya que la radiación UV puede deteriorar el color y ciertos tratamientos técnicos.
- Extiende bien las prendas y, si es posible, cuélgalas en perchas para evitar marcas o arrugas innecesarias. Las perchas con forma anatómica ayudan a que la prenda mantenga su estructura.
- Dales la vuelta antes de colgarlas, sobre todo si tienen bandas reflectantes o impresiones. Esto protege los acabados exteriores frente al polvo, la luz y la fricción.
¿Y si tienes que usar la secadora?
En caso de que necesites usar una secadora por falta de tiempo o condiciones meteorológicas:
- Asegúrate de que la prenda lo permite consultando su etiqueta.
- Elige un programa de baja temperatura o “secado delicado”.
- No mezcles prendas técnicas con otras que puedan soltar pelusa.
- Evita el uso de suavizantes o toallitas aromáticas, ya que algunos productos químicos pueden afectar el rendimiento de tejidos técnicos o reflectantes.
Almacénala en un lugar seco y protegido
Después de lavar y secar bien tu ropa WorkTeam, llega un paso que a veces se pasa por alto: guardarla correctamente. Puede parecer algo menor, pero si lo haces bien, tus prendas durarán más, se mantendrán mejor y estarán siempre listas para usarse sin sorpresas.
Lo primero: evita lugares húmedos o cerrados sin ventilación. Nada de dejar la ropa en el maletero del coche, en una bolsa cerrada o en un rincón del garaje. Si la humedad se acumula, pueden aparecer malos olores, moho o incluso manchas difíciles de quitar.
También es buena idea protegerla del sol directo. Aunque esté limpia y guardada, la exposición prolongada a la luz puede hacer que los colores se apaguen, sobre todo en prendas de alta visibilidad o con colores muy vivos.
¿Y cómo la guardas? Aquí algunos trucos sencillos:
- Cuélgala en perchas si son prendas como chaquetas, parkas o batas. Así evitas arrugas y deformaciones.
- Dobla bien pantalones, polos o camisetas si los vas a guardar en estanterías o cajones.
- Si tu ropa tiene bandas reflectantes o tejidos técnicos, intenta no apretarla contra otras prendas, y si puedes, guárdala del revés para que dure más.
Otro consejo útil si usas varias mudas o tienes uniformes distintos: rota el uso. Es decir, no uses siempre la misma prenda hasta que esté desgastada; ve alternándolas para que todas se conserven bien.
Y si gestionas ropa de trabajo para más personas (por ejemplo, en una empresa), merece la pena tener un armario bien ventilado, separado por nombres, tallas o secciones. Así no solo se conserva mejor, sino que todo está más organizado.
Si necesitas ayuda o asesoramiento, no dudes en llamarnos al 613 72 94 27 o visitar nuestra web para ver todos los productos WorkTeam disponibles.
Comentarios (0)